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Estas son las razones por las que NO debes acostar tarde a los niños

niña durmiendo temprano
Los primeros años de desarrollo en los niños, tienen una gran influencia en su salud y en su bienestar a lo largo de toda su vida

¿Eres de los padres que no se preocupan mucho por establecer una rutina de horarios y acostar a los niños temprano o por el contrario, te resulta muy difícil hacer que tu niño se acueste más temprano que los adultos en casa? pues bien,  irse a dormir temprano, como se nos acostumbraba antes, marca un gran diferencia en el crecimiento y desarrollo de los niños.

Uno de las dificultades más frecuentes por la que pasamos los padres cuando los niños aún están pequeños, es la de acostumbrarlos a dormir temprano, y es que en estos tiempos con la presencia latente de la televisión, los teléfonos y las tabletas, la mayoría de los niños se resisten a irse a la cama temprano, convirtiendo la hora de irse a dormir en todo un desafío para los padres.

Por supuesto, nuestros hábitos han cambiado, y acostarse a dormir antes de las 22 horas ya dejó de ser una práctica común en la mayoría de los hogares, pero el no preocuparse por establecer una rutina para hacer dormir a los niños podría perjudicarlos en su futuro desarrollo y crecimiento. De acuerdo a un reciente estudio realizado por el reconocido psiquiatra Ferreira Belisario, los desórdenes en los horarios del sueño, especialmente si se dan en los años más importantes del crecimiento, pueden tener importantes consecuencias en la salud de los niños.

Acostarse temprano es muy importante para el desarrollo de los niños más pequeños.

Las consecuencias de acostar tarde a los niños según la ciencia

De acuerdo a las investigaciones, el cambio de nuestros hábitos y estilo de vida pueden influir directamente en el futuro desarrollo de los pequeños. Aunque ya pasó a la historia los tiempos en los que las familias se iban a la cama antes de las 22 horas, la importancia de dormir temprano no ha mermado, al contrario, cada vez resulta más necesario para el correcto desarrollo de los niños más pequeños.

De acuerdo a las investigaciones del Dr. Ferreira y otros estudios relacionados a este tema, los padres deberían preocuparse más por acostar a los niños temprano, pues se ha comprobado que la hormona del crecimiento en los niños y en la mayoría de las personas, casi siempre actúan alrededor de las 12:30 de la noche, sin embargo lo hace solo en la cuarta etapa del sueño. En este sentido, si los niños acostumbran irse a la cama entre las 10 y 11 de la noche como muy temprano, su hormona del crecimiento tendrá menos tiempo disponible para realizar su trabajo, algo que afectaría muy negativamente su crecimiento y desarrollo normal.

Los niños que se acuestan tarde ven afectado negativamente su crecimiento y desarrollo

Para poder llegar a la conclusión de este estudio, el especialista comparó algunas imágenes cerebrales de los niños que dormían temprano, con las de aquellos que solían dormirse más tarde, antes de someterlos a un examen de matemáticas. Al observar ambas imágenes, se encontraron con que el cerebro de los niños que se durmieron temprano, presentaban varias áreas resaltadas por su excelente rendimiento, mientras que en los niños que se acuestan tarde solo una pequeña zona se notó despierta.

familia durmiendo
¿Cuáles serían, según los estudios, las consecuencias de acostar tarde a los niños pequeños?

¿Se pueden cambiar los hábitos de nuestros hijos?

Acostar temprano a los niños aunque se trata de una tarea un poco difícil, sí se pueden cambiar los hábitos de dormir de nuestros pequeños, pero para lograrlo es necesario que toda la familia ponga de su parte. Así que para poder cambiar con éxito la rutina de sueño de los niños, es importante que también  cambien los hábitos de la familia, dado que los pequeños suelen acceder irse a la cama cuando sienten que toda la familia también está en pijamas y dispuesta para dormir. De lo contrario, es muy difícil que los niños acepten irse a dormir por sí solos, mientras toda la casa sigue despierta, las luces permanecen encendidas, y todos se divierten viendo televisión o estando en sus teléfonos y tabletas. Por lo que una de las recomendaciones que el Dr. Ferreira hace para que los adultos podamos conseguir que los niños se acuesten más temprano, es preparar su entorno y apagar las luces de la casa.

Es muy difícil que los niños acepten irse a dormir por sí solos en especial si en la casa todos cuando sienten que toda la familia esta despierta

El tono de las luces también resultan un factor muy importante, y es que según este especialista, las luces blancas deben evitarse a toda costa, pues emiten una especie de onda que repercute directamente sobre las mitocondrias de la retina, lo que a su vez impide la estimulación de la melatonina, es decir, de la hormona del sueño. Por esta razón, el Dr. Ferreira asegura que es mejor emplear las luces amarillas, pues al ser más cálidas, tienden a relajar e inducir el sueño durante la noche.

Por su parte, la luz emitida por los aparatos electrónicos, también pueden provocar los mismos efectos de la luz blanca, por esta razón no se aconseja tampoco dejar encendidos teléfonos, laptops o cualquier otro electrónico cuando es hora de dormir, pues afectará nuestro sueño y el de los niños por igual.

nina en una cama con un despertador
Irse a dormir más temprano, hace una gran diferencia en el crecimiento y desarrollo de los niños.

 

Acostar temprano a los niños beneficia su salud y su crecimiento

Tras los resultados de estos análisis, los encargados en la investigación, dedujeron que posiblemente aquellos pequeños que se durmieron temprano y por más horas suelen retener mayor información de lo estudiado que los niños que durmieron menos e interrupumidamente. Además se atrevieron a asegurar que los niños mejores descansados podrían incluso convertirse en adultos con menos probabilidades de padecer enfermedades graves como el alzheimer.

niño durmiendo en una biblioteca
Según el estudio, los niños que duermen más tarde y por menos horas, tiende a retener menos la información que estudiaron previamente.

Para concluir, el Dr. Ferreira Belisario aconseja a los padres a poner en práctica algunos pequeños hábitos para que tantos los niños pequeños como el resto de la familia, puedan mejorar considerablemente la calidad del sueño y del descanso. Con las ocupaciones y el poco tiempo libre que les queda para estar en casa, algunos padres suelen olvidarse de lo importante que resulta para los niños construir un ambiente familiar sano, donde cada uno pueda convivir y desarrollarse tranquilamente.

Los desórdenes del sueño, especialmente si se dan en los primeros años del crecimiento pueden causar importantes consecuencias en la salud de los niños.