Para chicos

6 razones por las que todos los niños deben colorear

creyones para colorear

Colorear no es sólo una de las actividades preferidas de los pequeños de la casa, sino una de las prácticas que más beneficios trae para nuestros niños.

Aunque a veces nos parezca la actividad de colorear un dibujo o pintar una casa como algo trivial, lo cierto es que los niños que regularmente pintan formas o imágenes tienen muchas más ventajas que quienes no lo hacen.

¿Por qué? Bueno, a la hora de colorear se estimulan muchos procesos psico-motores en el pequeño que lo hacen desarrollar habilidades claves para su crecimiento.

Lo cierto es que cada vez el tiempo que los niños destinan para pintar es menor dentro de la casa, todo ello debido al mayor uso de aparatos tecnológicos que han desplazado al lápiz y al papel, pero acá te dejamos varias razones por las que debes salir a comprarle pinturas a tu niño para que se entretenga gran parte del día.

1. Los niños que colorean desarrollan una mayor creatividad

De esto no hay duda. Encontrarse con un papel en blanco o con una figura sin color hace que la imaginación de los niños explote y empiecen a resolver cuáles van a ser los colores y las formas que van a colorear.

Es importante que no limites su imaginación y que dejes que los niños se expresen como lo deseen. No hay que decirles qué colores utilizar ni cómo hacer las cosas. En un principio hay que dejar que se diviertan y luego irlos guiando para que lo hagan cada vez mejor.

niño coloreando sobre un papel
Cada vez que tu niño colorea expresa lo que siente y piensa

2. Al pintar se expresan mejor los sentimientos

No es casualidad que los psicólogos pidan a las personas que dibujen y pinten lo que deseen para visualizar mejor sus sentimientos. Pintar sobre un papel no solo es una forma de copiar lo que está a nuestro alrededor, sino que es una manera de exteriorizar lo que se siente.

Cada vez que nuestro niños pintan o dibujan están expresando sus sentimientos, por lo que debemos estimular esta práctica y chequear lo que hicieron para poder detectar cualquier cosa que nuestro niño no nos diga con palabras.

3. Colorear requiere de concentración

Plasmar lo que está a su alrededor exige a nuestros niños que se concentren en lo que está a su alrededor para que lo reflejen de la mejor manera. Así que verás cómo tu niño va poco a poco perfeccionando la técnica y se fijará más en los detalles para colocarlos en sus dibujos y pinturas.

No debes exigir a tu hijo perfección, al principio sus pinturas no parecerán más que garabatos, pero poco a poco tomarán forma. Además, debes tener en cuenta que tu niño solo está reflejando lo que ve y siente, así que deja que se exprese.

4. Pintar relaja a tu pequeño

Sentarse y pasar un rato jugando con los colores y experimentando las formas que se van reflejando en el papel resulta muy relajante para tu pequeño. Los especialistas señalan que esta es una de las maneras más sencillas y prácticas de relajar a tu pequeño y controlar su hiperactividad.

Al concentrar todas sus energías en el papel que está al frente, tu niño se relajará y pasará un rato mucho más divertido. Esto también se aplica a los adultos, así que una de las formas en disipar el estrés es sentarte junto a tu niño a colorear.

colorear
Colorear ayuda a los niños a diferenciar mucho más rápido las formas y colores a su alrededor

5. Aprenden a diferenciar formas y colores

La mejor manera de que tu niño aprenda a diferenciar los colores y formas es sin duda con la práctica. Al tomar los colores puedes irle señalando el nombre de cada uno de ellos, así tu pequeño se los grabará.

Con las formas sucede los mismo. Al dibujarlas aprenderá a diferenciar un triángulo, de un cuadrado, un rectángulo o un círculo. De esta forma sabrá que el sol tiene forma redonda y que los edificios son rectangulares al mismo tiempo que los pinta.

6. Ayuda a acelerar la habilidad motriz

Aunque nos pueda parecer muy sencillo tomar un lápiz entre nuestros dedos y empezar a escribir, para nuestros pequeños no es tan fácil, al menos al principio.

Tomar un lápiz entre los dedos requiere de un desarrollo motriz importante, así que los niños que empiezan a dibujar desde muy temprano tienden a sostener mucho más rápido el lápiz a la hora de aprender a escribir.