Embarazo Vida sana

¿Estás embarazada y se te olvidan las cosas? ¡Sufres de momnesia!

momnesia
¿Vas al supermercado y vuelves a casa sin lo que fuiste a buscar? ¡Tranquila! Es posible que padezcas monmesia.

Una de las cosas que nos sucede durante esta hermosa etapa del embarazo, y nadie nos había advertido es que podemos sufrir de momnesia, la amnesia de las madres. Al estar embarazadas o al convertirse en mamás es muy probable que experimentemos pequeños olvidos frecuentes que nos hacen preguntarnos a nosotras a mismas: ¿Dónde dejé las llaves? ¿Qué era lo que tenía comprar en el supermercado? o ¿A quién tenía que llamar?¿Deje el fuego prendido?¿De que estaba hablando?

Con los cambios y las nuevas experiencias, es normal que de vez en cuando se nos pase por alto algunas cosas, pero si eres de las que suele hacerse estas preguntas y te olvidas de estas pequeñas cosas muy a menudo, es posible que estés sufriendo lo que se conoce como momnesia o amencia del embarazo.

¿Qué es la momnesia y por qué se produce?

La momnesia se trata de la pérdida frecuente de memoria que experimenta la mujer embarazada y que le provoca que se convierta en una persona más olvidadiza de lo que era antes de quedar embarazada. Este trastorno poco conocido, puede afectar a las futuras madres desde la semana 26 de la concepción hasta los primeros 6 o 12 meses de la maternidad, de hecho se ha confirmado que actualmente afecta a entre el 50% y el 80% de las madres, sobre todo a las primerizas.

Entre 50% y el 80% de las madres primerizas sufre de momnesia

Pero ¿por qué la sufrimos durante el embarazo y meses después de convertirnos en madres?

Lo científicos explican que como todo en el embarazo, la momnesia también está relacionada con los cambios hormonales que se producen en esta etapa.

De hecho, un reciente estudio británico asegura que los culpables de los olvidos son los elevados niveles de hormonas como la prolactina, el estradiol, la progesterona, el cortisol y principalmente de la oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, que al igual que las demás, afectan la atención y la memoria de la mamá, provocando una especie de “neblina” que impide la fijación de los recuerdos.

mujer embarazada mirando su panza
La momnesia, es el término con el cual se designa la amnesia de las madres.

¡Ahora todos los olvidos tienen sentido!

Los olvidos se producen porque durante esta etapa es difícil pensar en otra cosa que no sea nuestro bebé. Lo que sucede es que durante el embarazo, la actividad de la amígdala, una estructura cerebral relacionada con las reacciones emocionales como la ansiedad, el miedo y la agresión, se acentúa para provocar que la futura mamá sea más sensible a las necesidades de su bebé.

La momnesia está relacionada con los cambios hormonales que se producen durante el embarazo

Es como si nuestro cerebro estuviera dejando las demás tareas a un segundo plano, para poder ocuparse de lo que ahora es más importante: atender al bebé.  Así que ya no te preocupes, los olvidos no son tú culpa, ¡sino de tu amígdala!.

mujer pensando
No es que seamos despistadas, nuestros olvidos tiene una explicación científica.

Los síntomas desaparecen con el tiempo

Todos estos cambios sumados a la falta de descanso y al estrés que produce en nosotras la llegada del bebé, provoca que las mamás comencemos a experimentar algunos pequeños olvidos más o menos frecuentes. Pero, ¡no hay nada de que preocuparse! Por fortuna, los síntomas de la momnesia empezarán a desaparecer a medida que pasan los meses y los niveles de hormonas se comienzan a estabilizar. En la mayoría de los casos las mamás recuperan su memoria por completo y sin ningún problema.

Consejos para la momnesia

Especialistas del Lehigh Valley Health Network les recomienda a todas las embarazadas o mamás olvidadizas, algunos consejos prácticos para que puedan recuperarse con anterioridad:

  • Dormir más: Las embarazadas y las madres necesitamos más horas de sueño para sobreponernos, especialmente durante los primeros meses después del parto. Por ello es indispensable que durmamos más horas de las que acostumbramos. Un mayor descanso hará que el estrés disminuya y nuestra atención se focalice.
  • Disfrutar del tiempo libre: Con la llegada del bebé a casa, a las mamás no nos queda mucho tiempo libre, pero eso no quiere que no lo necesitemos. Así que pídele a un ser querido que cuide a tu bebé unos minutos mientras tu disfrutas de una película o sales a tomar un café con tus amigas para relajarte y distraerte.
  • Aprende a delegar: Cuando nos estrenamos como madres, muchas veces solemos obsesionarnos con el bebé y queremos cuidarlo a todo momento, pero a la larga no podrás continuar con ese ritmo y terminarás enfermándote. Por esta razón, es muy importante que aprendamos a delegar las tareas y permitir que otras personas como nuestra pareja nos ayude con el bebé y las actividades del hogar.
  • Seguir una dieta equilibrada: La alimentación es clave. Seguir una dieta rica en frutas y verduras nos llenarás de energías y hará que nuestro cuerpo y mente se encuentren más saludables. Recuerda que tu cerebro también necesita nutrientes para funcionar adecuadamente, así que comienza desde hoy a alimentarte más saludablemente.
  • Practicar ejercicio: Practicar alguna actividad física no solo beneficia a nuestro cuerpo sino que también ayuda a nuestra memoria. Esto se debe a que estimula la producción de endorfinas, las encargadas de mejorar el estado de ánimo para reducir las tensiones y el estrés. Además se ha comprobado que una simple caminata al parque aumenta la oxigenación al cerebro y mejora las funciones cognitivas.

Recuerda que se trata de un síntoma totalmente pasajero y que irá desapareciendo una vez pasados los primeros tres meses de vida de tu bebé, y aunque cada mamá tiene su proceso de recuperación, más temprano que tarde, tu memoria regresará para ser la misma de antes.

23 comentarios

Click aqui para dejar un comentario

Última actualización del articulo 17 enero 2018

VSN is a global network of websites, verified by the World Health Organization, that provide evidence-based informationWeb Acreditada por la OMS