Familia

20 posibles realidades de una familia con un hijo único



La decisión de tener un hijo es una de los planes que mas incidencia tendrá en tu futuro, vida diaria y actividades. Una vez que visualizas el resultado ¡Positivo! en la prueba de embarazo hay que empezar a hacer cambios es tu estilo de vida para ir preparando todo para la llegada de la nueva adición de la familia.

La aparición de los métodos anticonceptivos orales y la tendencia de que cada día mas mujeres ocupan posiciones de poder en los entornos laborales, fueron dos hechos que han marcado significativamente la reducción de la fecundidad, lo cual hace común ver parejas que deciden quedarse con un solo hijo.

Algunas parejas deciden tener una familia numerosa y otras tantas deciden tener un hijo único a fin de concentrar su atención en esa sola personita y poder brindarle las mayores comodidades por no contar con un gran presupuesto familiar.

Estas son las 20 posibles realidades de una familia con un hijo único

  1. Un hijo único será más dependiente de tu tiempo y atención, ya que no tiene con quien pasar el rato, jugar y compartir en casa; este buscará en ti toda la compañía que necesita en su crecimiento.
  1. Los Niños que son únicos, tienen una tendencia a madurar más rápido gracias a que comparten con más adultos que otros chicos.
  1. Como se acostumbran a ser el centro de atención, se sentirán perdidos cuando se encuentre en situaciones donde no lo sea.
  1. Tienden a ser un poco solitarios y antisociales, no tendrán hermanos pero si amistades de diferentes edades.
  1. Se complican con el hecho de compartir cuando visitan otras casas con niños, ellos están acostumbrados a que sus pertenencias y juguetes sean solo de ellos. Suelen ser territoriales y posesivos.
  1. En sus juegos inventan reglas que cambian para su beneficio y donde ellos siempre resultaran ganadores. No tienen a nadie que se los impida.
  1. Se les dificulta que otro niño sea quien imponga las reglas a la hora de jugar, ya que están acostumbrados a que siempre juegan lo que ellos quieren, como quieren y cuando quieren.
  1. Son tan apegados a ti, que suelen ser celosos de mamá o papá
  1. Económicamente es más llevadero y mejor tener un solo hijo.
  1. Siempre tendrán cosas nuevas, pues no tienen el beneficio de heredar la ropa y juguetes de sus hermanos mayores.
  1. Exigen ser tu eje. Son tan aferrados a ti emocionalmente que se les dificulta compartirte con amistades y familiares.
  1. Puedes hacer grandes inversiones a la hora de comprar juguetes, escoger los más costosos ya que no hay que dividir tu presupuesto con otro niño.
  1. Pueden tener grandes fiestas de cumpleaños y seguramente toda la familia estará al pendiente de él.
  1. Suelen sentirse adultos desde muy pequeños, sintiéndose uno más del grupo de mayores pues no se sienten extraños al no convivir con otros niños.
  1. Deberás ser más creativa a la hora de divertirlos, pues tienden aburrirse con mayor facilidad.
  1. No querrás dejar que cene solo en la mesa, pues te hará sentir cargo de conciencia que este sin compañía.
  1. Te dará dolor de estomago de solo pensar que crecerá y seguramente partirá lejos de ti para estudiar en la universidad, quedando tu hogar solo y vacio.
  1. Es una relación tan dependiente la de una madre e hijo único, que es difícil para ti imaginar que llegara el momento de tener una vida aparte. El desapego puede ser muy complicado, dejarlo ir, dejarlo crecer y que sea un individuo totalmente independiente.
  1. Cuando pasen los años y el sea mayor, pensarás en porque no tuviste otro hijo. Si tienes más de uno puedes tener compañía repartida.
  1. Es posible que no tengas muchos nietos y quizás no tengas ninguno.

Finalmente es bueno añadir que ya en la adultez el hijo único siempre lamenta mucho no tener hermanos y piensan para si mismos, que de tener hijos no repetirán esta experiencia. Al crecer y envejecer, cada día se hace más necesaria la compañía de personas que hayan compartido el mismo hogar contigo.

La relación con los hermanos es la más hermosa y larga que existe, brinda estabilidad y seguridad. Y es que compartir la crianza hace que un hermano sea la mejor compañía para uno en el transcurso de la vida.

Los psicólogos aseguran que los niños con hermanos manejan mejor las situaciones de la vida. Pasar por un divorcio o una pérdida familiar importante (madre o padre) se hace más llevadera con la compañía de un hermano que siente lo mismo que uno.

 

 

 



18 comentarios

Click aqui para dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *