Familia

5 claves para afrontar el primer día de colegio de tu bebé

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Llevar a un niño a su primer día de escuela es una de las etapas de desapego más complicadas en la relación entre padres e hijos. Es la primera vez que vas a estar alejado y dejarlo solo con personas extrañas, así que tanto tú como él pueden experimentar muchas emociones.

La clave está en que la primera ida al colegio no se torne traumática para el niño, por el contrario, crear expectativas y mostrar lo divertido que puede ser es la mejor opción para que el proceso de adaptación al colegio sea lo más sencillo posible.

Este cambio puede representar una pérdida para el niño, que se puede sentir abandonado por los padres que lo dejan. La idea es centrarse en las ganancias, en lo bueno que trae el colegio y trabajar en estas ideas mucho antes de que inicien las clases.

Involucra a tu hijo en la preparación para el primer día de clases

Si a tu niño no le gusta la idea de ir al colegio, lo peor que puedes hacer es excluirlo de toda la antesala que esto implica simplemente para no atormentarlo.

Llévalo contigo a realizar todos los preparativos para su primer día de clase. Que te acompañe a buscar sus útiles escolares puede generarle emoción. Deja que escoja su morral, los creyones y cuadernos que utilizará, de esta manera podrá asociar la escuela con cosas positivas, antes si quiera de ingresar en ella.

Crea hábitos meses antes de ir al colegio

Al iniciar el colegio, el niño también comenzará a asumir más responsabilidades y tomará conciencia de ello. Para que el proceso sea menos traumático es necesario crear hábitos antes del inicio de clases.

Como al iniciar el colegio va a tener un horario de entrada, es importante que lo vayas acostumbrando a levantarse a la hora que debería hacerlo cuando arranquen las actividades escolares. Esto no implica que duerma menos, por lo que acostarse más temprano, en caso de no hacerlo, es otro hábito adquirir.

Para que tu hijo acepte ir más temprano a dormir, lo primero que debes hacer es establecer un rutina clara. Que se coloque la ropa de dormir más temprano, lo acuestes, le leas un cuento y apagues el televisor es necesario para que se vaya adaptando. Puede ser que los primeros días no sean sencillos, pero poco a poco se adaptará y ya estará listo para el colegio

Llévalo antes a conocer su escuela

Algo que funciona muy bien en los niños es que conozcan el lugar donde van a estudiar con antelación, así cuando sus padres lo dejen allí el primer día de clase van a sentir que llegan a un lugar que ya visitaron y no a un sitio completamente desconocido.

En el proceso de inscripción llévalo contigo. Y luego dale un paseo por las instalaciones, muéstrale cómo va a ser el sitio donde va estar, los juegos, actividades y deportes que va a realizar. Esto lo ayudará a despertar su interés y relacionarlo con el entorno.

Relaciona a tu pequeño con otros niños

Si tu niño siempre ha estado contigo desde pequeño y no ha tenido la experiencia de una guardería o de jugar con muchos niños al mismo tiempo, es hora de que esto cambie.

Relacionar a tu pequeño con otros niños antes de su primer día de clase lo va a hacer sentir mucho más cómodo al llegar al colegio y ver a todos sus compañeros y posibles amigos. Llévalo a parques o a fiestas donde juegue con otros niños.

Debes tener presente que además de iniciar su proceso de formación intelectual, al llegar al colegio el niño también comenzará a relacionarse con los demás pequeños de su misma edad y formará relaciones dinámicas que lo introducirán a vivir en sociedad.

Cálmate y calma a tu pequeño

Respira, sabemos que para ti tampoco es fácil dejar a tu pequeño en el colegio. El apego que siente tu hijo por ti también es el mismo que sientes por él, con la diferencia de que tú ya eres un ser más racional y con mucha más madurez para poder controlar las emociones.

Para calmar a tu hijo y brindarle la sensación de que todo está bien, debes ser quien mantenga la calma. Sentarte a hablar con tu pequeño de lo que implica ir al colegio, de lo mucho que aprenderá, de los amigos que puede formar y de lo divertido que puede llegar a ser hará mucho más sencillo el proceso.

Es fundamental que el primer día en que lo dejes en el colegio le des un fuerte abrazo, le digas que volverás a recogerlo y lo mires con una enorme sonrisa. Si el niño nota que estás triste, entonces asociará el colegio con algo malo y no querrá ir.

Si tu hijo llora cuando lo dejes quédate un rato e intenta calmarlo, cada día verás que estos episodios serán cada vez menores.