Familia

¿Pueden los niños consumir productos light?

niña comiendo helado

Es normal encontrarse con muchos productos etiquetados como alimentos light al ir de compras, y muchas son las personas que los consumen debido al menor valor calórico que dicen tener. Sin embargo, cuando nos referimos al consumo de estos productos por los niños, los especialistas concuerdan en que no solo no es necesario, sino que puede ser contraproducente para su salud.

En primer lugar, los productos light son una versión reducida en calorías de un producto que ya está en el mercado, por lo que podemos encontrarnos con galletas light, mezclas de batidos light o yogurt light, por solo nombrar algunos casos comunes. Generalmente estos productos contienen un 30% menos de calorías que su versión original, por lo que se reduce la grasa y el azúcar presente en ellos, y en algunos casos el dulce de estos alimentos proviene de edulcorantes.

A pesar de lo que puede pensarse, la eliminación de grasas en los productos procesados también lleva consigo la disminución en la cantidad de nutrientes que los niños necesitan para su crecimiento. Las vitaminas A, B, C, D y K se encuentran presente en las grasas naturales de los alimentos, por lo que al comprar la versión light de un producto como la leche, se está prescindiendo de estas vitaminas.

Entonces… ¿Cómo mejorar la alimentación de los niños?

Si algún niño está sufriendo de sobrepeso no es necesario que se llene la alacena con productos bajos en calorías, sino reajustar su rutina alimenticio para hacerla mucho más balanceada. Para ello se pueden seguir algunos consejos.

  • Sustituye las bebidas procesadas por frutas frescas. Que una gaseosa o un jugo procesado tenga la etiqueta “light” no implica que lo sea. Estos productos tienen compuestos químicos que a largo plazo pueden ser nocivos para la salud, por lo que sustituirlos por frutas es la mejor opción.
  • No cuentes las calorías. En un mundo obsesionado por contar cuantas calorías se consumen o cuántas se pierden, es importante recordar que en los niños no se debe aplicar esta técnica. Muchos productos alimenticios se venden rápidamente al señalar que tienen pocas calorías, cuando lo verdad que debe importar es la calidad de estas. Un alimento con bajo contenido calórico puede no aportar nada a la nutrición del niño.
  • Cuidado con los edulcorantes. Muchos de los alimentos procesados que se encuentran en el estante de lo ligero, están endulzados con productos o recomendados para la alimentación diaria de los niños, así que es importante leer las etiquetas antes de comprar algo.
  • Consulta con el pediatra. Si tu niño tiene sobrepeso lo primordial es consultar con el especialista y ponerse en contacto con un nutricionista infantil para mejorar los hábitos alimenticios.  Generalmente a dieta para los pequeños está rica en vitaminas y el azúcar es sustituido por productos naturales como la stevia o la miel.
  • Cambia los hábitos. Los niños aprenden de los adultos y los hábitos alimenticios también son conductas que parten desde casa. Así que quie quiera que su hijo lleve una vida sana, llena de comida saludable y ejercicio diario debe en primer lugar dar el ejemplo.