Familia

¿Cómo saber si tu pequeño tiene un apego excesivo a ti?

madre e hijo

Al tener un bebé el amor que se despierta en cada mujer es infinito y queremos estar cuidándolos y admirándolos todo el tiempo. Este sentimiento es importante, pues estamos desarrollando el apego entre madre e hijo que va a hacernos sentir mucho mejor, sin embargo en algunas ocasiones este apego puede volverse excesivo y traer complicaciones en el normal comportamiento familiar.

Hay que partir de la base que es normal que en un periodo de su crecimiento el bebé empiece a desarrollar un apego excesivo o “mamitis” como se le conoce cotidianamente. Esto puede pasar a partir de los 8 meses de vida de tu pequeño y durar algunos meses. Lo que no es normal es que dure y aumente durante toda su niñez.

Puedes notar este periodo de apego cuando tu bebé llora cada vez que te vas porque no quiere quedarse junto a nadie que no seas tú, llegando incluso a rechazar a su propio padre. Como lo dijimos, es un momento normal que no debería extenderse por mucho tiempo.

Pasos para disminuir el apego excesivo de los niños

Que tu pequeño está pegado todo el tiempo a ti puede tener consecuencias negativas en su desarrollo social, pues le costará mucho más relacionarse con otros niños e incluso con sus familiares cercanos.

Otro punto en contra sobre el apago excesivo es que será mucho más difícil tomarte un tiempo libre. El cuidado del bebé puede llegar a ser agotador, pero repartir las responsabilidades junto al padre, o recibir ayuda de los abuelos y familiares, te permitirá continuar con tu rutina, algo que será muy difícil si el pequeño permanece tranquilo solo a tu lado.

Lo mejor es intentar cambiar esta conducta del bebé siguiendo algunos consejos sobre cómo hacerlo. Recuerda que en todo momento debes mostrarle tu amor para que logre aceptar las cosas.

  • Deja a tu bebé al cuidado de los demás. La mamitis muchas veces surge por la sobre protección que le tenemos a nuestros hijos, pues pensamos que nadie lo cuidará mejor que nosotros y esto no es del todo cierto. Dejarlos a cuidado de alguien más lo irá acostumbrando a que estará bien sin ti. Al principio procura que sean periodos cortos.
  • Despídete con amor. Cuando vayas a dejar a tu bebé con otra persona siempre despídete de él con amor y dile lo que vas a hacer y en cuanto tiempo estarás nuevamente a su lado. Aunque pienses que el bebé no te va a entender, el tono de tu voz y tu serenidad se traspasará al pequeño.
  • Deja que juegue solo o con compañeros. Vigilar a nuestro bebé para que nada le pase mientras juega es un instinto natural entre las madres, pero hay que saber brindarle el espacio para que construya su independencia. Déjalo jugar solo en la casa o con algún compañero o primito. Aunque debes estar atenta a que esté seguro, es esencial que se sienta a gusto sin estar todo el tiempo a tu lado.
  • Reconoce los celos por su nuevo hermanito. Muchos niños aumentan su nivel de apego con la madre cuando saben que pronto vendrá un hermanito a tomar la atención de mamá. Habla con él  escucha lo que siente para que puedas explicarle que mamá siempre lo querrá igual. Una buena opción es involucrarlo en el cuidado del pequeño, así se sentirá más seguro.