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Prepárate para el parto con técnicas de respiración adecuadas

mujer respirando en el proceso de parto

El parto es el momento cumbre del embarazo, en el cual vas a recibir por fin a ese bebé que lleva nueve meses formándose dentro de ti. Es un momento que puede generar mucha ansiedad en la mujer, pues debe enfrentarse al trabajo de parto que puede resultar doloroso, aunque la intensidad o no del dolor puede depender de muchos factores que puede controlar la misma mujer, uno de ellos es su respiración.

Al conocer y practicar las técnicas de respiración adecuadas para el parto se puede lograr que la experiencia mejore y que las mujeres controlen mucho más la intensidad de sus contracciones y la sensación de dolor que puedan percibir. De esta forma, respirar o más bien saber a respirar durante el parto puede hacer que el dolor disminuya exponencialmente y también resulta muy sencillo de aprender.

Una buena respiración puede calmar el dolor porque hace que el cuerpo se llene de oxígeno y lo envíe al bebé para que ambos tengan una mayor energía en el parto y poder manejar el dolor. Por otra parte, al tensar el cuerpo la respiración se acelera y produce el efecto contrario, por lo que el dolor puede ser más fuerte, por ello es que es tan importante no pasar por alto las mejores técnicas de respiración que se deben emplear en el parto.

3 técnicas de respiración para el parto

No todas las respiraciones son iguales y no debe respirarse de la misma forma en las distintas etapas del dolor del parto. Estás son las más comunes y recomendadas que las mujeres en gestación pueden empezar a practicar en cualquier momento.

La respiración toráxica

En este tipo de respiración el aire se recoge lentamente por la nariz, impulsándolo hacia la región toráxica. De esta forma verás como el pecho aumenta al momento de inhalar. Posteriormente el aire acumulado se expulsa lentamente por la boca y se vuelve a repetir el procedimiento.

Este tipo de respiración debe ser empleada para manejar el dolor en las contracciones iniciales, las cuales son menos dolorosas y más espaciadas en el tiempo. Igualmente, cuando las contracciones sean más fuertes también se puede realizar este tipo de respiración al inicio y al final de las contracciones.

La respiración abdominal

Al igual que en el caso de la respiración toráxica, el aire es recogido por la nariz de forma profunda y llevándolo a la zona abdominal. En vez del tórax, verás que aumenta tu barriga. Esta contracción genera presión en la vagina y hace que se relajen tus músculos. Debes ir soltando el aire lentamente por la boca.

Del mismo modo que la toráxica, la respiración abdominal o del vientre se puede aplicar en la primera fase del parto y en la parte inicial y final de las contracciones más fuertes.

La respiración jadeante

Conocida con este nombre por el jadeo que se produce en la madre, este tipo de respiración permite manejar el dolor en los momentos en que se generan las contracciones más fuertes del parto.

La respiración jadeante consiste en inhalar una buena cantidad de aire y exhalarla rápidamente en pequeñas cantidades. Esto hace que haya una mayor presión en la pelvis y el bebé vaya descendiendo. Esta respiración debe ser combinada con respiraciones toráxicas y abdominales, pues consumen mucha energía.

Debemos mencionar que la respiración como relajación es un método muy efectivo y se usa en muchos ámbitos como el yoga, la gimnasia y la meditación. La respiración puede hacer que el parto sea menos doloroso y más sencillo por eso hay muchos cursos o clases de preparación al parto en las que se enseñan estas técnicas de respiración así como otros consejos.

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