Familia Maternidad

9 formas de convertirte en la mamá más mala del mundo

Cuando tus hijos se molestan y producto de estos tienden a decirte que eres “mala”, no te preocupes y tómalo como un cumplido. Y es que de ser así seguramente eres una de esas madres que educa a sus hijos en valores y no ceden ante sus caprichos. Hoy pueden pensar lo peor de ti pero sin duda mañana te agradecerán que hayas sido la mamá más mala del mundo.

Quizás te ha pasado que cuando vas de compras con tus hijos, hacen alguna rabieta para que cedas –ante la vergüenza publica- a sus caprichos. Y es que es allí donde debes aprender a decir ¡no! Y estarás criando a niños que entenderán que no todo lo que quieres lo puedes obtener y menos si se hace de mala manera. Así que la próxima vez que tu hijo te diga que eres la mamá más mala del mundo, tómalo como un cumplido.

Esta generación de infantes es considerada por los especialistas como la de los niños más perezosos, más groseros y menos limitados de la historia. Y la verdad es que esto no es solo culpa de los niños, si no en gran manera de los padres que son los encargados de guiar y velar por el comportamiento de sus hijos.

Aprende sobre las  9 formas que te ayudarán a convertirte en la mamá más mala del mundo:

Lo más fácil y gratificante que hay en esta vida es ceder ante los caprichos de nuestros hijos, y es que después de todo todas las madres queremos ser la mamá mas buena onda de todas. Pero si quieres niños que aprendan el valor de las cosas, no cedas, te lo agradecerán mas tarde.

1. Asegúrate de que tus hijos duerman a la hora adecuada:

¿Haz oído hablar sobre la importancia de una buena noche de sueño en la salud de un niño? Empieza por aprender a ser una madre responsable y haz que tu hijo adquiera hábitos de sueño adecuados. Sabemos que los niños nunca desean ir a dormir cuando están divertidos y disfrutando de tu compañía, pero debes ser fuerte en la determinación de la hora de dormir, al principio será fuerte pero con constancia lograrás hacer de esto una rutina agradable y amorosa para tus pequeños.

Recuerda: La mamá más mala fomenta hábitos de sueño adecuados.
Recuerda: La mamá más mala fomenta hábitos de sueño adecuados.

2. No les des postres todos los días

Las golosinas y dulces deben consumirse en las ocasiones que lo ameriten, esto es lo que hace del disfrute de ellas algo especial. Si cedes ante las demandas de tu hijo y le das caramelos todo el tiempo, no va aprender el valor de recibir algo como recompensa. Además piensa en la salud bucal de tu pequeño y los daños que el exceso de dulce trae para la salud.

Recuerda: La mamá más mala del mundo premia con postres.
Recuerda: La mamá más mala del mundo premia con postres.

 

3. Hazles pagar por sus cosas

Si deseas algo, cuesta dinero y debes pagar por ello. Es la forma en la que funciona todo en la vida de adulto. Debes tener en cuenta que tus hijos no vivirán toda la vida contigo y debes enseñarles hoy que las salidas al cine, video juegos, paseos y muchas cosas más tienen un valor. Para ello ofrécele una mesada y de allí aprenderá cuanto cuesta lo que quiere, si es muy costoso obviamente deberás ayudarle, pero haz que invierta su mesada en lo que le gusta.

Recuerda: La mamá más mala del mundo establece acuerdos para pagar los deseos de sus hijos.
Recuerda: La mamá más mala del mundo establece acuerdos para pagar los deseos de sus hijos.

 

4. No les facilites la vida a tus hijos

Algunos jóvenes cuando tienen un encuentro con la realidad fuera de casa, se sienten abrumados. Cuando tus hijos consigan un empleo deberán entender que hay reglas que seguir, conductas a las cuales adaptarse y que el mundo no gira entorno a ellos. Si no te simpatiza el profesor de tu hijo, su compañero de clases, la posición asignada que juega en el fútbol o la ubicación de la parada de transporte publico, evita hacer escándalos y hacer uso de influencias para hacer de la situación lo que te agrade a ti, si haces esto estas robándole a tu hijo la oportunidad de aprender que sale de las malas experiencias y que algunas se ganan y otras tantas se pierden.

Recuerda: La mamá más mala del mundo no mueve un dedo para que sus hijos aprendan el valor del triunfo y la derrota.
Recuerda: La mamá más mala del mundo no mueve un dedo para que sus hijos aprendan el valor del triunfo y la derrota.

 

5. Haz que hagan cosas difíciles

Evita asumir el control cuando una situación se torne difícil, nada le puede dar a tus hijos un mayor impulso de auto confianza  que tomar las riendas en una situación dura y que ellos solitos logren solventar el mal paso.

Recuerda: La mamá más mala del mundo escucha y aconseja amorosamente y permite que sus hijos resuelvan.
Recuerda: La mamá más mala del mundo escucha y aconseja amorosamente y permite que sus hijos resuelvan.

 

6. No te ocupes en darle un último modelo

Enseñarles a tus hijos satisfacción y gratitud por las cosas que tienen es una de las mejores cosas que puedes regalarle para la vida. Si siempre viven preocupados por obtener el celular y el equipo electrónico mas caro y de mayor avanzada, en una mal sana competencia con sus similares, vivirán encadenados a la felicidad si en algún momento tu no puedes dárselo o ellos no lo puedan obtener.

Recuerda: La mamá más mala del mundo da en justa medida lo que necesitan sus hijos.
Recuerda: La mamá más mala del mundo da en justa medida lo que necesitan sus hijos.

 

7. Déjalos saborear la derrota

Si tu hijo daña un juguete no lo reemplaces, solo así el aprenderá una valiosa lección sobre el cuidado de sus cosas. Si tu hijo olvida entregar la tarea y saca una mala nota, déjalo que solucione las maneras para enmendar su error. Con esto enseñaras a tu hijo el  valor de la responsabilidad y que hay situaciones en la vida en las cuales no se gana.

Recuerda: La mamá más mala del mundo quiere criar hijos responsables.
Recuerda: La mamá más mala del mundo quiere criar hijos responsables.

 

8. Toma control de la tecnología que usan

Si los demás papás dejan saltar a sus hijos de un puente ¿tu también lo harías? No dejes que tus hijos vean programas o jueguen videos que no son aptos para su edad, solo porque sus amigos si lo hacen. Si tomas una postura firme en la educación de tus hijos, quizás otros padres sigan tu ejemplo y tu hijo se vuelva una influencia positiva en sus compañeros.

Recuerda: La mamá más mala del mundo sabe que es lo más adecuado para que sus hijos vean y jueguen.
Recuerda: La mamá más mala del mundo sabe que es lo más adecuado para que sus hijos vean y jueguen.

 

9. Enséñales a que se disculpen

Si hace algo malo, enséñale a confesar y aceptar el error y enfrentar las consecuencias. No escondas la grosería, el bulliyng o la falta de honradez detrás de la puerta. Si eres tu quien se equivoca, asume tu error con humildad y así aprenderán de tu ejemplo.

Recuerda: La mamá más mala del mundo se equivoca, lo asume y se disculpa.
Recuerda: La mamá más mala del mundo se equivoca, lo asume y se disculpa.

 

Serán muchos los años que pasarás siendo la mamá más mala del mundo, pero no olvides elogiar, alentar y recompensar a tus hijos cuando hacen las cosas de manera adecuada. Asegúrate de que ellos sepan que aun cuando te toca ser la mala, los amas profundamente y que todo lo que haces es por su bien. Créenos que al crecer y convertirse en padres sabrás que no fuiste mala, que sin duda fuiste la mejor y que gracias a ti son quienes son.

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