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¿Cómo conservar los ajos?

Cómo conservar los ajos

Para muchos el ajo es el principal ingrediente de todas las comidas y en cierta parte tiene toda la razón. El ajo le aporta un sabor y sazón a las comidas inigualables. Pero sabes ¿Cómo conservar los ajos, dentro y fuera de la nevera? Por sus características parece que el ajo dura eternamente en la despensa, sin embargo, también requiere de ciertos cuidados a la hora de conservarlo.

Al elegir las cabezas de ajo busquemos las que sean firmes, es decir, que no cedan al apretarlas, y por supuesto que estén libres de moho

Lo clásico y lo antiguo siempre va ha ser la mejor opción la saber cómo conservar los ajos, conservarlos en recipientes de vidrios, perfectamente sellados es unos de los tips de las abuelas. Imagínate la vida sin ajo, no tendría sazón y eso que el ajo no es el protagonista de muchas recetas.

El complemento de cualquier comida

Cómo conservar los ajos para que duren el mayor tiempo posible

Las cabezas y dientes de ajo crudo, sin pelar, son de esos ingredientes vegetales que nunca hay que guardar en la nevera. Un ajo saludable, que pueda alegrar nuestras comidas con todas sus características organolépticas, ha de ser fresco, firme al tacto y jugoso por dentro.

El ajo se empieza a estropear cuando se reseca o se pudren y reblandecen los dientes, perdiendo textura, sabor y aroma. Además puede empezar a desarrollar brotes verdes, un signo de que ha empezado a germinar y que se ha pasado su momento óptimo de consumo. Para evitarlo debes dejarlo en un ambiente fresco a temperatura ambiente y ventilado.

Antiguamente era habitual colgar los ajos en fresqueras, pero es más recomendable introducirlos en un recipiente cerrado pero ventilado, y opaco. Lo ideal es mantener la cabeza entera y solo separar los dientes a medida que los necesitemos, sin retirar las capas de piel exterior, y sin mezclarlos en el mismo recipiente con otros productos o vegetales.

… Y si los pelas

Una vez pelados, los dientes sí se pueden mantener refrigerados, preferiblemente cubiertos de aceite de oliva en un bote hermético, o también asándolos o confitándolos previamente. Como ingrediente básico, merece la pena tenerlo siempre a mano, por eso las cocinas tradicionales disponen de un recipiente concreto para almacenarlos.

El  típico envase, muy asociado a la cocina rural, no debería pasar al olvido en los hogares modernos, puesto que además hay modelos que sumarán puntos decorativos en nuestra cocina. Si bien todos cumplen con características comunes, los podemos encontrar de diseños y materiales diferentes, para elegir el que mejor se adapte a nuestros gustos o necesidades.

Lavarlos después de quitarles la piel

  • Otra manera de conservarlos: Los frascos frescos y la temperatura ambientes, así como mantenerlos sin pelar son algunos de los trucos que te pudo haber enseñado la abuela. Pero como hacer antes de conservarlo debes hacer algunas cosas que te ayudaran a limpiarlos y conservarlos un tiempo determinado.
  • Selecciona ajos de calidad: Sabrás que el ajo está fresco por su textura firme, piel seca como papel y sin brotes. Deja de lado los ajos de bulbo suave, arrugados, amarillos, huecos, con brotes, llenos de tierra o que pertenezcan a la sección de alimentos refrigerados en las tiendas. Considera que un ajo suave ya está muy maduro, por lo cual pronto caducará.
  • Lava los ajos: Si quieres conservar los ajos del huerto que tú mismo/a has sembrado, lávalos y elimínales la tierra.
  • Sécalos muy bien: Para colgar los ajos puedes trenzarlos o atarlos a una cuerda (siempre debe circular el aire entre ellos). Secar este alimento antes de almacenarlo no solo prolonga su frescura, sino que potencia su sabor. Si se trata de ajo no sembrado por ti, puedes secarlos con toallas de cocina (del tipo absorbente).
  • Almacénalos en un lugar adecuado: Un sitio ventilado, fresco, limpio, seco y oscuro. Por ejemplo, un rincón sombreado de la cocina. Los peores sitios para guardar ajos son los espacios sin ventilación o húmedos, un lugar donde se refleje de forma directa la luz del sol y en especial el refrigerador.
  • Guárdalos a temperatura ambiente: La temperatura ideal para almacenar ajo debe ser constante y oscilar alrededor de 15 °C (60 °F). El ajo es muy sensible a los cambios de temperatura.
  • Usa pronto el ajo si ya partiste el bulbo: Cuando le sacas un diente al bulbo, comienza un conteo regresivo. Un bulbo intacto puede conservarse hasta 8 semanas (bien almacenado). Los dientes separados del bulbo duran entre 3 y 10 días.

Utilizar envases de vidrio

Cómo conservar ajos todo el año

Si quieres que el ajo nunca falte en tu cocina o compraste de más y quieres conservar los ajos sobrantes, esta receta sencilla es para ti. Sin duda, un truco para conservar ajos durante todo el año muy efectivo es el de prepara una pasta de ajo. Esto te ahorrará tiempo a la hora de cocinar después y te permitirá disfrutar de esos dientes de ajo sobrantes durante mucho tiempo.

  • 1 taza de ajos
  • 2 tazas de aceite (oliva, canola o girasol)
  • 2 hojas de laurel (u otras hierbas o especias de tu preferencia)
  • Tarro de vidrio (limpio y esterilizado)

Preparación

  1. Adquiere ajos de buena calidad (firmes, secos, sin brotes ni arrugas, tampoco amarillos, etc.).
  2. Lava la cabeza de ajo y sécala. Retira la tierra que pueda tener y seca muy bien los dientes con un papel de cocina absorbente. Lava y seca también la hoja de laurel.
  3. Pela los ajos. Para facilitarte el trabajo, usa un tarro de vidrio; simplemente cierra el envase y agita los ajos hasta que suelten la cáscara. También puedes pelarlos manualmente.
  4. Vierte el aceite y los ajos dentro de la licuadora. Tritura la mezcla, remueve si es necesario con una cuchara de madera hasta conseguir una pasta con consistencia homogénea. Agrega más aceite si lo consideras adecuado.
  5. Introduce la pasta obtenida dentro del frasco de vidrio y ciérralo. Debe quedar herméticamente cerrado.
  6. Identifica el frasco anotando el nombre del producto y la fecha de envasado.
  7. Refrigera la pasta de ajo. El tiempo aproximado de duración es de entre 6 meses y 1 año.

Para garantizar que la pasta de ajo se conserva en perfectas condiciones, esteriliza el tarro una vez cerrado introduciéndolo en un cazo con agua hirviendo durante 10-15 minutos.

Cocinados y triturados

Cómo conservar ajos en aceite de oliva

Las conservas en aceite aíslan los alimentos, lo cual impide que estos entren en contacto con microorganismos que aceleren su descomposición. Además, este tipo de conserva no modifica las características organolépticas del alimento. Por otra parte, puedes personalizar esta preparación agregando especias y/o hierbas.

Para llevar a cabo este truco y aprender a conservar ajos en aceite solo necesitas conseguir los siguientes ingredientes y seguir los pasos indicados.

  • 1 cabeza de ajo (picada en pedacitos)
  • 4 o 5 bolitas de pimienta
  • 2 hojas de laurel (también sirve romero, tomillo, cilantro, albahaca, perejil, entre otras)
  • Aceite de oliva virgen extra (también sirve de canoa o girasol pero así varía el sabor de la conserva)
  • Tarro de vidrio (limpio y esterilizado)

Preparación

  • Mantén siempre los ajos cubiertos de aceite después de cada uso. Así evitas que los ajos restantes que queden al descubierto se dañen.
  • Hierve los ajos después de pelarlos. Si prefieres ajos con un sabor más suave y menos aromático, después de pelarlos debes hervirlos durante 1 minuto. Una vez hervidos, cuélalos y pásalos por agua fría (1 o 2 veces), sécalos muy bien y, finalmente, empieza con la receta. Esto es opcional.
  • Elige preferiblemente aceite de oliva que sirva para freír (por si usas el aceite durante alguna preparación). Ten en cuenta que aparte de los ajos, puedes utilizar este aceite aromático para cualquier receta.

El aceite ayudará a conservarlo

Cómo conservar los ajos pelados

Otro truco eficaz para conservar los ajos pelados consiste en preparar una salmuera con ellos. Este tipo de conserva se parece mucho al encurtido, pero no incluye vinagre. Si preparas salmuera, también puedes agregarle tu sello culinario añadiendo hierbas aromáticas y especias.

  • 4 cabezas de ajo peladas
  • 500 ml de agua
  • 1 cda sopera rasa de sal gruesa
  • Jugo de dos limones
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cda de pimienta negra (en granos)
  • Tarro de vidrio, limpio y esterilizado, con tapa hermética (capacidad ½ kilo)

Preparación

  1. Adquiere ajos de calidad, preferiblemente de cabeza gorda.
  2. Lava las cabezas de ajo y la hoja de laurel. Sécalos muy bien con papel de cocina.
  3. Lava los limones cepillándolos, si es posible. Sécalos con papel de cocina.
  4. Pela los ajos y corta los dientes por la mitad, elimina cualquier brote.
  5. Reserva los ajos cortados dentro de un cuenco y cúbrelo con papel film.
  6. Vierte agua en una cacerola, agrega la sal y el zumo de limón. Cocina a fuego alto y pasados 5 minutos agrega la pimienta y el laurel.
  7. Espera hasta que hierba el agua condimentada, entonces agrega los ajos. Reduce la intensidad del calor y cocina a fuego medio-bajo.
  8. Espera 3 minutos antes de retirar la preparación del fuego.
  9. Coloca los ajos dentro del tarro. Debe quedar el tarro lleno de ajos y líquido, como mucho puedes dejar 1 cm del borde.
  10. Etiqueta el tarro anotando el nombre del producto y la fecha de envasado.
  11. Guarda el tarro en la nevera.

Cómo conservar ajos en vinagre

Conservar los ajos en vinagre nos proporciona un encurtido muy aromático y sabroso. Además, el vinagre es un conservante natural magnifico, ya que impide la proliferación de microorganismos, por lo cual prolonga la vida útil de los alimentos. Este ingrediente también resulta clave en marinados y escabeches debido a estas características.

  • 20 dientes de ajo
  • 200 ml de vinagre de manzana (también sirven vinagre blanco, de vino rojo o blanco)
  • 2 hojas de laurel (también sirve pimienta roja, orégano o romero)
  • 1 pedacito de piel de limón
  • Tarro de vidrio (limpio y esterilizado)

Preparación

  1. Adquiere ajos de buena calidad.
  2. Pela los ajos, lávalos y sécalos. Retira la tierra que puedan tener y sécalos muy bien con una toalla de cocina. Lava y seca también, la hoja de laurel.
  3. Introdúcelos dentro del frasco de vidrio.
  4. Vierte vinagre sobre los ajos hasta cubrirlos.
  5. Agrega el laurel y la piel del limón.
  6. Cierra el tarro herméticamente y colócalo en el refrigerador.
  7. Etiqueta el frasco anotando la fecha del envasado y el nombre del alimento.
  8. Agita el contenido varias veces, cada dos o tres días.
  9. Espera durante 15 días antes de utilizar los ajos.
  10. Puede durar entre 1 y 4 meses refrigerado. Si observas que desarrolla moho en la superficie del líquido, desecha todo el encurtido.

Etiqueta el frasco anotando la fecha del envasado y el nombre del alimento.

Tipos de recipientes para conservar los ajos pelados

Que tus ajos se conserven frescos y con su olor particular se debe a la manero como los guardes. Puede ser un en un envase de vidrio o de cerámica que los mantenga en un ambiente libre de humedad y calor extremo. Sigue algunas recomendaciones.

  • Römertopf de cerámica blanca: Esta prestigiosa marca alemana lleva más de cincuenta años especializada en utensilios de cerámica y barro para la cocina. Los más conocidos son de barro o arcilla natural, pero para conservar los ajos nos quedamos con este bonito tarro de cerámica, en acabado blanco esmaltado por fuera, de apenas 200 g de peso y menos de 13 cm de diámetro.
  • Ajero crudo de cerámica blanca: De líneas sencillas es este modelo exclusivo de El Corte Inglés, en cerámica de gres color natural con pequeñas líneas paralelas en crudo. Al ser tan neutro también puedes usarlo como bote para recipientes o para almacenar cualquier otra cosa.
  • Recipiente para ajos Staub: Otra compañía de reconocido prestigio y experta en utensilios de cocina es la francesa Staub, que apuesta igualmente por la cerámica blanca esmaltada en un bote para ajos más estilizado y curvo.
  • Tarro de cerámica Kitchen Craft: Siguiendo la misma línea pero añadiendo unas asas que dan aspecto de pequeña olla, encontramos este tarro de cerámica esmaltada blanca, con su taoa y sus orificios de ventilación habituales.
  • Bote para ajos Le Creuset: La otra gran compañía francesa especializada en cocina, cuyas cocottes son siempre objeto de deseo, tiene un bote de ajos que recuerda un poco al de la competencia, pero sin perder la identidad de la marca y su cuidado diseño francés clásico. Sin asas pero con la tapa que asegura un buen cierre, tiene un color blanco crema y acabado esmaltado satinado.
  • Tarro para ajos de barro rojo: A algunos se les podrá saltar la lagrimita recordando los recipientes de cerámica de toda la vida tan comunes en casas de padres y abuelos, muy asociados a la vida de pueblo o de campo. Cerámica Rambleña sigue elaborando utensilios como este ajero en barro rojo, con su mítico diseño y la imprescindible palabra «ajos» escrita en crema a mano.
  • Tarro para ajos Emile Henry: Tampoco podía faltar esta otra veterana marca francesa en la selección de ajeros, pero esta vez elegimos un color distinto para dar más variedad al catálogo de opciones. Disponible en otros tonos, el bote de ajo en este caso es muy estilizado y con la mínima decoración, elaborado en cerámica esmaltada de alta calidad gracias al vitrificado exclusivo de la marca.

Espera durante 15 días antes de utilizar los ajos

Si no quieres que pierdan su sabor y frescura, debes conservarlos en las mejores condiciones. Esto ayudará a mantener mejor sus beneficios y propiedades. Compra las cabezas de ajos frescas que estén duras y vayan con su piel, ya que esto te ayudará a poder conservarlas por más tiempo. Toma nota.

 

 

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