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¡Increíble! 78% de las madres ve a sus hijos más delgados de lo que son

niño comiendo hamburguesa
Distorsión de la imagen corporal de las mamas provoca el fracaso en los tratamientos contra la obesidad

Si tu hijo padece de sobrepeso u obesidad y alguna vez te has preguntado ¿por qué muchos tratamientos contra la obesidad en niños menores de edad no funcionan o no parecen dar buenos resultados? Pues bien, presta mucha atención, ya que un reciente estudio realizado en Chile podría dar respuesta a la inquietud de muchos padres con hijos pequeños que padecen sobrepeso y cuyos tratamientos fueron fallidos.

Según las conclusiones del análisis desarrollado por investigadoras de la Universidad de Los Andes de este país, se pudo detectar que el 78% de las madres que participaron en este estudio tienen una distorsión de la imagen corporal de sus hijos y esto las hace no ver el sobrepeso que muchos de estos pequeños tienen, provocando así el fracaso en los tratamientos contra la obesidad.

Los datos no mienten

El estudio fue aplicado a 129 pares de madres y sus hijos y entre los resultados se reveló que el 54,8% de las madres de niños obesos y el 78,3% de las madres de niños con sobrepeso no los ven gordos, lo que pudiera afectar el carente cumplimiento de tratamientos para enfrentar este problema de alimentación. De hecho, el 26% de las mamás los ve en perfecto estado de nutrición y el 10%, los ve incluso enflaquecidos.

El análisis de esta situación nace a partir de las encuestas y datos presentados en el último Mapa Nutricional 2016 de este país. Las encuestas desarrolladas por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) arrojó que un 26,4% de los niños entre 5 y 7 años tienen sobrepeso y el 23,9% presenta obesidad. A los 14 y 15 años esa cifra aumenta a un  31,8% de adolescentes con sobrepeso y un 13,4% con obesidad.

Datos-de-sobrepeso-en-niños-de-Chile
Los datos revelan el estado nutricional real de los niños

La percepción de las madres es fundamental

De acuerdo a lo expuesto por Mariana Nuño, investigadora del Departamento de Psiquiatría de la U. de Los Andes, la imagen mental de las madres hacia sus pequeños es subjetiva y con frecuencia no se corresponde con la realidad, además señala que se conjugan varios aspectos en la visión (y distorsión) que tienen las madres sobre sus hijos, donde entran, las emociones y la genética.

Según asegura la autora del estudio, “sus consecuencias son muy importantes, ya que generalmente es la madre quien se preocupa de la alimentación y actividad física del niño. Si la madre presenta una distorsión sobre el peso de su hijo y no ve su problema en relación al sobrepeso u obesidad, considerándolo como ‘de peso normal’, no seguirá un tratamiento adecuado, ni se centrará en alimentarlo en forma saludable”.

Los sectores sociales pueden condicionar la distorsión

Como lo explica la psicóloga María Ignacia Burr, la distorsión de este tipo es más frecuente en familias cuyos ingresos son más bajos, y según aclara la especialista, en este sector social ven el sobrepeso como algo sano, debido a que en el pasado pasaron por problemas de desnutrición, mientras que en sectores sociales más acomodados la alteración de su percepción es opuesta y la distorsión de la imagen se da porque la madres pueden ver en sus hijos delgados, un aumento de peso no saludable.

“Las mamás de niños de niveles más bajos tienden a normalizarlo, porque tienen incorporada esa idea. Cuesta insertar alimentos con menos calorías en niveles más bajos, lo que no pasa en los más altos, al contrario, lo que se espera en una mamá es que el niño sea delgado, que es sinónimo de un niño sano, con control de sí mismo, voluntarioso, deportista”, dice.

Nino en una báscula para medir su peso
Este tipo de alteración se da más en sectores bajos, pero en los altos ocurre al revés, los ven más gordos de lo que son.

¿Cómo evitar la distorsión de la imagen corporal hacia nuestros hijos?

Según los especialistas de este estudio, para que los nutricionistas o psicólogos puedan atender a los niños de acuerdo a sus características físicas y sus hábitos de alimentación es sumamente importante que toda la información que demos de nuestros hijos en la consulta sea lo más honesta y detallada posible. Pues aunque consideres que tu pequeño come lo normal, muchas veces existen otras particularidades como el sedentarismo o el irrespeto por las horas de comida que no examinamos pero que resultan muy importantes para su posterior tratamiento.

Otra consideración importante para que ayudes a tu pequeño a superar sus problemas de alimentación, es seguir al pie de la letra el tratamiento asignado que generalmente incluye dieta y ejercicios, lo cuales se debe hacer contando con la ayuda y evaluación de un especialista.

Recuerda que tus decisiones como mamá pueden afectar el correcto y saludable desarrollo de tu hijo, de ti dependerá cambiar sus hábitos alimenticios y sus actividades diarias, para que puedan obtener el mejor de los resultados en su tratamiento y de esta forma asegurar su llegada a la adolescencia con buenos hábitos y salud física y emocional.

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