Bebes Maternidad

Bebés con bajo peso y el parto prematuro

Cuando un bebé nace con menos de 2,5 kilos, independientemente del momento de la gestación en que nace, se dice que tiene un peso inferior al percentil mínimo considerado normal; es decir que tiene un bajo peso. Si el peso está por debajo de 1,5 kilos, el peso se considera extremadamente bajo y de muy alto riesgo.

Entre los recién nacidos de bajo peso podemos encontrar los siguientes casos:
Bebés que nacen antes de tiempo, es decir, antes de las 37 semanas de gestación, y consecuentemente, al no haber finalizado su desarrollo intrauterino, nacen con bajo peso. Sin embargo, existe una relación normal entre el desarrollo y el tiempo de gestación alcanzado.
– Bebés que finalizan el período de gestación normal pero que no han alcanzado a completar el desarrollo normal, y nacen siendo muy pequeños para su edad.
– Bebés que nacen antes de tiempo y además presentan un crecimiento retardado, es decir que su desarrollo es inferior al que deberían tener en ese momento. Alrededor del 60% de los bebes nacidos con bajo peso pertenecen al primer grupo, es decir, que la deficiencia del desarrollo se debe al tiempo de gestación alcanzado.

Es evidente que cuanto menor sea el tiempo transcurrido, mayores son los riesgos para la salud del bebé y menores las probabilidades de sobrevivir. Al finalizar el sexto mes de gestación el feto suele completar el desarrollo mínimo necesario para poder nacer, sin embargo, a pesar de los grandes avances de la medicina neonatal, si naciera en ese momento serían muy bajas sus probabilidades de sobrevivir.

Los bebés pertenecientes al tercer grupo, los prematuros con deficiencia en el desarrollo, son los de mayor riesgo, tanto en cuanto a su supervivencia, como en lo relativo a secuelas posteriores, en caso de vivir, relacionadas con su bajo peso al nacer.

Los bebés que nacen con bajo peso, ya sea por menor tiempo de gestación como por deficiencia en el desarrollo dentro del útero, presentan en mayor o menor medida, tamaño muy chiquito; Tienen la piel colgando; y les falta materia grasa, lo que les provoca dificultad para mantener la temperatura corporal; además de una gran variedad problemas o deficiencias en la salud.
Si bien siguen existiendo algunos casos, cada vez en menor porcentaje, en los cuales las consecuencias del bajo peso al nacer producen retrasos mentales, parálisis cerebral o problemas cardio-respiratorios, de visión y/u oído, gracias a la medicina neonatal, y dependiendo de las causas que anticiparon el parto, las condiciones del bebé recién nacido, y de los cuidados que se adopten, el hecho de ser prematuro puede convertirse en un simple detalle de la historia clínica, y el bebé puede recuperarse por completo a medida que va completando su desarrollo.

Cómo evitar un parto prematuro:

Si bien no se conocen todas las causas que pueden provocar anticipación del parto y/o desarrollo anormal del feto, hay muchas que se han identificado y, algunas, pueden prevenirse o tratarse si se detectan a tiempo. Entre las causas conocidas pueden aparecer:

– factores genéticos o hereditarios
– embarazos múltiples
– anomalías de la placenta, del útero o del cuello de útero
– enfermedades pulmonares o cardíacas de la embarazada
– diabetes
– presión alta
– deficiencia en la alimentación
– fumar o exponerse a ambientes de fumadores
– Irregularidades del medio ambiente
– consumir bebidas alcohólicas y/o drogas
– Tener menos de 17 o más de 35 años de edad
– Factores emocionales y/o psicológicos.

Por la variedad expuesta, la mejor manera de prevenir partos prematuros y lograr un adecuado desarrollo fetal, radica en realizar las consultas correspondientes con el ginecólogo y/o el obstetra, antes y durante el embarazo. El control periódico del profesional competente que conozca con exactitud la historia y los hábitos de la mujer, podrá guiarla para tomar las medidas correspondientes en cuanto a la alimentación y las actividades que realiza, y podrá persuadirla de evitar los comportamientos que representan un riesgo para su salud y la de su bebé.

Entre las indicaciones que aparecerán figuran:
– administración de ácido fólico
– seguir una dieta equilibrada para ganar el peso necesario
– no fumar ni exponerse a ambientes con fumadores
– no drogarse y no tomar alcohol.