Bebes Familia Maternidad Para chicos

8 Consejos para que tu niño duerma mejor

Nino pequeno durmiendo
Dormir menos de lo necesario afecta el bienestar de los niños, les causa cambios de humor y mal rendimiento en la escuela.

Poder dormir bien es tan importante y esencial para el organismo como tener una buena alimentación o practicar alguna actividad física. Tanto los adultos como los niños necesitan dormir lo suficientemente bien para poder desarrollarse correctamente y enfrentar con mucha energía y vitalidad la jornada del día siguiente. Privarnos del sueño muy seguido, puede interferir en el rendimiento de nuestro trabajo, al momento de conducir y en cualquier actividad de nuestra vida, y en los niños no sucede de forma distinta.

De hecho, los problemas de sueño no es algo exclusivo de los adultos, muchos son los pequeños que pueden llegar a tener problemas para conciliar el sueño y conseguir ese descanso que tanto necesitan. Pero ¿que representa dormir bien para un niño? Para los niños, dormir bien no se trata de una cuestión de calidad, sino también de cantidad.

¿Cuántas horas de sueño necesitan dormir un niño?

De acuerdo a la  Fundación del Sueño de Estados Unidos:
– Niños pequeños (1-2 años): Entre 12 y 14 horas de sueño, con un mínimo de 9 horas. No más de 15 o 16 horas.
– Niños preescolar (3-5 años): Entre 10 y 13 horas de descanso, con un mínimo 7 horas. No más de 12 horas.
– Niños edad escolar (6-13 años): Entre 9 y 11 horas de sueño.
– Adolescentes (14-17 años): Entre 9 y 10 horas de sueño.

Los niños que duermen más y mejor son más sanos y felices

Los niños necesitan dormir bien para poder desarrollarse saludablemente, sin embargo uno de los momentos más difíciles del día para los padres, es la hora de llevar a nuestros pequeños a la cama. Es normal que resistan a dormirse temprano, pues muchas veces deseas por pasar más tiempo con sus padres, sus hermanos, jugando, viendo televisión, etc. Pero cuando se tratan de cosas más delicadas como los trastornos de sueño, éstos pueden verse seriamente afectados por dormir menos horas de las que su cuerpo necesita.

No dormir bien para los niños significa que su rendimiento en la escuela puede bajar, así como su estado de ánimo. Además de afectar sus actividades diarias de aprendizaje y bienestar, la alteración del sueño en los niños también puede tener consecuencia en el desarrollo de su organismo, como los relacionados a problemas de crecimiento. Dormir menos de lo necesario, está relacionado también con la obesidad infantil y al riesgo de sufrir depresión.

Los niños que duermen bien, tienen la suficiente fuerza y energía para jugar, estudiar y crecer, y en consecuencia son más felices y saludables.

niña linda durmiendo
Dormir para los pequeños es una cuestión de calidad y de cantidad.

Consejos para que los bebés y niños duerman mejor

Para que procures que tu pequeños duerman mejor y sean más felices, debes hacer todo lo posible para garantizar que duerman la cantidad de horas que les corresponde para su edad, según las recomendaciones de la Fundación del Sueño de Estados Unidos.  Sabemos que esto puede resultar una de las tareas más difícil pues la mayoría de los niños suelen poner resistencia para irse a dormir temprano, y más aún en vacaciones, cuando no tienen que levantarse temprano para ir a la escuela.

La Fundación Nacional del sueño (National Sleep Foundation, NSF) ha puesto a nuestra disposición algunos consejos especiales para que los padres podamos ayudar a los niños a dormir mejor. Síguelos y conseguirás gradualmente que tus hijos descancen mejor;

1. Establecer una rutina de sueño

Mantener una rutina de sueño y establecer horarios específicos que les permitan acostarse y levantarse siempre a la misma hora, es fundamental. De esta forma podrán asegurarse de que está cumpliendo la cantidad de horas de descanso que necesita. La rutina para dormir incluye el momento en el que tomen un biberón o una taza de leche, se cepillen los dientes y lean un cuento.

Para que les resulte mucho más fácil conciliar el sueño a tus pequeños, te recomendamos que incluyas un momento relajante al final del día, como escuchar música tranquila o un baño de agua tibia.

2. Darles cena al menos dos horas antes

Para que puedan tener una buena digestión y se sientan más ligeros a la hora de ir a la cama, la Fundación nacional del sueño, te recomienda darles la cena al menos dos horas antes del momento de acostarse, así como el evitar todos aquellas productos que tengan cafeína como las bebidas cola y tomar líquidos en exceso justo antes de ir a dormir, especialmente al final del día.

3. Evitar o reducir el acceso a la televisión o pantallas

Para que tu niño no se resista a dormir a la hora que le corresponde, debes evitar que éstos vean televisión o juguen algún vídeo juego durante la noche antes de acostarse, pues se tratan de actividades frenéticas que los pondrán nerviosos y activos. En cambio puedes propiciar que sus últimas horas antes de ir a dormir a su cama sean tranquilas y relajantes como la lectura.

niña durmiendo
Si tu niño es de los que no duermen bien o se desvela por la noche, ten en cuenta estos consejos

4. Ayúdalos a permanecer en la cama

Ayudarlos a que permanezcan en su camita cuando llega la hora de acostarse es una de las cosas más difíciles de conseguir, especialmente cuando son niños más pequeño. Sin embargo, debemos hacer todo lo posible para que no se levanten muy seguido.

Además debemos procurar no acudir cada vez que el niño nos llama o se queja. Por más que nos sintamos preocupados por lo que haya podido suceder, debes saber que si acudes a cada llamado, los estarás acostumbrando a que te llamen sin necesidad para evitar dormirse a la hora. Puedes ir a atenderlo cuando se traten de problemas reales como algún resfriado, las pesadillas, el sonambulismo, entre otras cosas, pero debes estar atento siempre y saber cuando es mejor no ir a su habitación.

5. Procura que su habitación esté oscura

En verano los días son más largos, por lo que es probable que deban irse a la cama mientras todavía hay luz natural, así que te recomendamos que trates de reproducir las mismas condiciones de iluminación y ventilación a las que está acostumbrado el resto año.

Procura entonces cerra bien las ventanas de su habitación para que se pueda evitar el que se filtre alguna luz al interior e interrumpa su sueño. Pero, si por el contrario está acostumbrado puedes dejar alguna luz tenue encendida, la puerta un poco entreabierta o un vaso de agua al lado de su cama, cuanto tu hijo te lo pida.

6. La temperatura debe ser la adecuada

La temperatura en la habitación de tu niño al momento de ir a dormir, debe ser amena, es decir ni mucho frío, ni mucho calor. Recuerda que las temperaturas muy extremas pueden incomodarlos y provocar que se despierten, interrumpiendo su sueño nocturno. Una temperatura adecuada es tan importante como la luz y la tranquilidad.

7. Asegurarse que no tengan alguna condición médica 

Es muy importante que como padres nos aseguremos que nuestros pequeños no tenga realmente una condición médica que éste afectando su ida a la cama o su sueño. Es muy común que pensemos que el hecho de resistirse y no ir a la cama es sólo un capricho de niños, pero en muchos casos puede tratarse de una condición médica que está afectando sus rutinas de sueño regular.

Verifica siempre que no exista ningún problema de respiración, dolores, resfriados, fiebre, pesadillas u otros factores que le impidan dormir y descansar como deben de hacerlo.

bebe durmiendo
Si tu hijo es de los que dependen de un chupón o de un peluche para dormir, es importante que pueda dormir con ellos, así se sentirá más seguro.

8. Un lugar apacible es esencial para dormir bien

A la hora de dormir es muy importante que haya un ambiente propicio, principalmente apacible y con poco ruido. O al menos no haya ruidos bruscos, gritos u otros sonidos.  Si vivimos en una casa  donde es imposible evitar los ruidos, un buen truco es utilizar ruido blanco. Este un ruido continuo y simétrico al que el cerebro no le molesta, podemos utilizar un sonido constante como el del ventilador viejo, aire acondicionado o música tenue.  Lo que despierta a los niños y los adultos son los gritos o sonidos bruscos, ya que suele ser interpretado como señal de peligro, muchas veces si el niño esta muy cansado no suele despertarse, debemos tener presente esos ruidos se incorporan al sueño pudiéndole causar pesadillas.

Recuerda que de nosotros los padres depende que ellos puedan dormir y descansar todo lo que necesitan para que puedan crecer y desarrollarse lo más saludable posible, por ello no debes olvidarte de que los niños necesitan antes que nada, estar muy seguros y convencidos de las rutinas y reglas que se les están estableciendo, pues así como aprenden a comer, a caminar, a vestirse, a bañarse, deben aprender a dormir bien.

Las rutinas para ir a la cama a dormir, así como regular sus horas de levantarse y acostarse, son fundamentales para establecer una pauta de sueño y descanso en los niños. Esta es una manera de contribuir a su salud y felicidad.