Cuentos Infantiles

Los Tres Cerditos

cuento infantil: los tres cerditos
Los 3 cerditos un cuento infantil maravilloso

Los Tres Cerditos es un maravilloso cuento infantil que todos los niños aman, y su origen se remonta a principios del siglo 19. Esta es una de esas lecturas divertidas y amenas que captará la atención de tus hijos de principio a final. Esta historia narra las peripecias de un inteligente cerdito y sus dos hermanos en su intento de construir su casita para estar protegidos y deshacerse de la persecución del lobo feroz.

Los Tres Cerditos ¿porque leerlo?

El cuento de los Tres Cerditos también es una oda a la previsión, inteligencia y astucia y además un enaltecimiento al sentido de la perseverancia y la responsabilidad. Este cuento infantil nos enseña una serie de valores tanto a los peques como a los padres los cuales son el esfuerzo, la solidaridad y la cooperación.

Este cuento también es conocido como los 3 chanchitos y el lobo feroz o los tres cochinitos, es un magnifico cuento para contarles a tus peques como madre y para los educadores a sus alumnos, El cuento de los  tres cerditos nos enseña el valor del trabajo,  imaginando diferentes situaciones a la hora de hacer las cosas que que podrían darse en el entorno familiar o con los amigos.

Cuento de los 3 cerditos

Esta es la historia de tres cerditos que habían crecido felices en una cabaña en el bosque junto a sus papas. Un día, como ya eran grandecitos, sus papas les dijeron que era tiempo de que cada uno construyera su propia casa. Entonces, los tres cerditos obedientes se despidieron de sus papas, salieron alegres a conocer el mundo y a conseguirse una casita.

El primer cerdito que era el más perezoso de la familia, decidió hacerse una casa de paja. En un minuto la choza estaba ya hecha. Y entonces aprovecho y se fue a dormir.

Casa de paja del cerdito perezoso

El segundo cerdito era un glotón por lo que prefirió hacer su casita de madera. Se puso mano a las obras y no tardó mucho en construir la cabaña para luego ir a comer manzanas.

los 3 cerditos casita de madera

Y el tercer cerdito era el más trabajador. Este cerdito eligió construir una casa de ladrillos y cemento. Sabía que tardaría más en construirla, y sería más esfuerzo, pero también sabía que estaría más protegido. Es así que después de un día de mucho, mucho trabajo, su casa quedo preciosa, pero ya se empezaba a escuchar los aullidos del lobo en el bosque.

No paso mucho tiempo para que el lobo llegará a las casas de los tres cerditos. Muy hambriento, el lobo fue a la primera casa y dijo: – ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa tirare!

Pero el cerdito no abrió la puerta. Entonces, el lobo soplo con fuerza y la casa de paja se fue por los aires.

El cerdito salió corriendo y entro temblando de miedo a la casita de madera de su hermano. El lobo hambriento le siguió. Ya frente a la segunda casa, golpeo la puerta, y dijo: – ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa tirare!

Pero el segundo cerdito no la abrió y el lobo soplo y soplo, y la cabaña se derrumbó.

Los dos cerditos corrieron asustados y entraron en la casa de ladrillos de su otro hermano. Pero el lobo estaba decidido a comérselos, llamo a la puerta y grito: – ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa tirare!

Pero el cerdito trabajador le respondió: – ¡Soplas todo lo que quieras, pero no abriré la puerta!

Entonces, el lobo soplo y soplo. Soplo con todas sus fuerzas, pero la casa no se movió.

los 3 cerditos casita de ladrillo

La casa de ladrillo era muy fuerte y resistente. El lobo se quedó casi sin aire, y aunque estaba muy cansado, este no se rendía, así que decidió probar otra forma.

Trajo una escalera subió al tejado de la casa, una vez arriba, el lobo, se deslizo por la chimenea. Estaba empeñado en entrar en la casa y en comerse a los tres cerditos como fuera. Pero lo que el lobo no sabía es que los cerditos habían puesto al final de la chimenea un caldero con agua hirviendo. Y el lobo al caer por la chimenea termino quemándose con el agua caliente. Dio un enorme grito y salió corriendo. Frustrado y avergonzado nunca más volvió.

Entonces, fue así que los tres cerditos pudieron vivir en paz. Y moraleja de la historia, tanto el perezoso como el glotón, aprendieron que solo con el buen trabajo se consigue buenas cosas.

Este fue el cuento de los tres cerditos 

¡Esperamos que te haya gustado el cuento!

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