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Las maravillas de practicar yoga en el post-parto

mama practicando yoga en la playa

Ya eres mamá y tienes a tu bebé en brazos, aunque también tienes un cuerpo que aún no sabe muy bien que ya dejaste el embarazo atrás y que estás lista para volver a la de antes. Además tus hormonas se están también adaptando y puedes pasar por un remolino emocional similar o mayor al que tuviste los primeros meses de embarazo. Entonces: ¿qué hacer? Bueno, la solución a todo lo anterior se puede solucionar en una sola palabra: Yoga.

Los beneficios del yoga se han expuesto muchísimo. De hecho, en los últimos años ha ocurrido un aumento importante en el número de personas que practican esta disciplina y cada vez son más las academias que brindan clases para expertos y principiantes en esta práctica milenaria. Ahora también se han difundido los beneficios que puede tener el Yoga en las madres, no solo durante el embarazo, sino posterior a él.

Al ser un ejercicio que mezcla la respiración, equilibrio, relajación, estiramiento y fortalecimiento muscular, el yoga es ideal para las mujeres que acaban de pasar por el parto y quieren equilibrar su cuerpo y sus emociones nuevamente de la forma más rápida posible. Si bien es necesario que los primeros días después del parto se guarde reposo, desde el inicio puedes practicar las posiciones más sencillas de esta disciplina sin ningún inconveniente, y poco a poco irás aumentando la rutina.

En búsqueda de la figura perdida

Por lo general muchos ejercicios no están recomendados para las mujeres en el post parto, por lo que muchas optan por dejar la recuperación de su figura para otro momento y generalmente con el tiempo puede resultar más difícil. Con el yoga no hay este tipo de limitación, pues pocos días después de dar a luz puedes iniciar tu rutina de ejercicios ajustada a tu condición.

Lo que sucede con el yoga, es que las posiciones de estiramiento y tensión en los músculos ayudan a tonificar todo aquello que está flácido después del parto, principalmente los músculos del abdomen y de la vagina, en caso de que hayas tenido un parto natural. Además, al practicar yoga puedes perder muchas calorías, lo cual te ayudará con el control de tu peso.

Te sientes con más energía

Si bien el ejercicio ayuda a aumentar la energía en el cuerpo, el yoga puede alcanzar un nivel mucho mayor, pues sus técnicas de relajación y respiración profunda logran que tu cuerpo y mente se relajen y logren un estado de calma plena que se asemeja al sueño profundo de una persona.

Una rutina en la que una persona pueda conseguir liberar una gran cantidad de energía y pasar a una relajación plena puede equivaler a muchas horas de sueño, por lo que al practicar yoga podrás suplir las horas de sueño que después del parto seguro perderás al cuidar a tu bebé.

Regula tus emociones

Además de recuperar la figura y ayudar a manejar el cansancio generado por el cuidado que amerita un recién nacido, el yoga también te ayuda a disminuir la altura y las vueltas de esa montaña rusa emocional que vive cada mujer después de dar a luz.

Los ejercicios de respiración y la concentración en la búsqueda del ser, hace del yoga un ejercicio muy efectivo para evitar o disminuir las posibilidades de pasar por una depresión post parto. Así que si sientes que eres una persona muy emocional, puedes evaluar seriamente practicar yoga como una opción para equilibrar tus sentimientos.

Puedes practicarlo junto a tu bebé

En el caso de las madres, el yoga no tiene que ser necesariamente una práctica centrada en solo ellas, sino también en su nuevo bebé, pues practicar junto a su pequeño su rutina diaria hará que la conexión entre los dos aumente considerablemente.

Existen muchos tipos de ejercicios que podrán hacer juntos para relajarse y compartir un tiempo de calidad y tranquilidad. Además, las rutinas de yoga no tienen ningún tipo de contraindicación por edad, desde los más chiquitos hasta los abuelos pueden adentrarse en este mundo del yoga.

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