Bebes Maternidad

8 Mitos sobre amamantar que deberías olvidar para alimentar bien a tu bebé

mamá amamantando
Mamá amamantando

Cuando te estrenas como mamá son muchas las dudas que pueden surgir con respecto a amamantar a tu bebé, ¿tengo suficiente leche?, ¿influye que mis senos sean pequeños? o ¿me dolerá? son algunas de las más frecuentes. Aunque se ha demostrado infinidades de veces que la lactancia materna es sumamente beneficiosa para el desarrollo saludable del bebé, son muchos los mitos y consejos desacertados que giran en torno al tema.

Lejos de ayudar y disipar las preocupaciones, los mitos de lactancia materna solo consiguen generar más dudas en las primerizas y entorpecer la práctica más hermosa y natural de alimentación de los bebés. Si aún estás embarazada o si tu bebé tiene apenas algunas semanas de haber nacido, descubre cuáles son algunos de los mitos sobre la lactancia materna que seguramente escucharás durante este tiempo, pero que no debes creer por ninguna razón. ¡Presta atención y olvídalos!

123

8 Mitos sobre la lactancia materna que no deben impedirte amamantar a tu bebé

A continuación desmentiremos ocho mentiras frecuentes sobre la lactancia materna, que van desde la menor producción de leche de las mujeres con pechos pequeños, hasta el error de pensar que algunas mujeres producen leche de menor calidad que otras, así que si estás embarazada o tu bebé ya nació, es momento de desmentir los mitos más comunes sobre amamantar.

  • Mito 1: Las madres de senos pequeños no producen suficiente leche

¡Falso! Resulta prácticamente imposible que una madre no tenga la suficiente capacidad de producir leche para su bebé, y es que tener mucho o poco busto no afecta en ningún aspecto la producción de leche durante el periodo de lactancia. La famosa creencia de que los niños de madres de senos grandes se alimentan mejor que los de aquellas que los tienen más pequeño es falsa.

La cantidad de leche que produce una madre no depende del tamaño de los pechos.

Es el bebé quién controla la cantidad de leche que debe producir su madre y no el tamaño de los pechos, pues aunque los pechos de gran tamaño poseen mayor cantidad de tejido graso, el tamaño de las glándulas mamarias, responsables de la producción de leche, no dependen de ello. Lo ideal es respetar la demanda natural del bebé y dejar que se alimente todas las veces que él necesite.

senos pequeños
¿Tener senos pequeños interfiere en la lactancia? ¡Para nada!
  • Mito 2: Dar el pecho al bebé duele

No es cierto, dar el pecho al bebé no duele,  mientras que el bebé se acople bien al pecho, amamantar casi siempre es indoloro. En el caso de que sientas algún tipo de molestia, es posible que la la posición que adoptas al amamantar es incorrecta.

Es normal tener cierta sensibilidad en la zona del pecho por a los cambios hormonales, pero al ar el pecho al bebé no deberías experimentar ningún dolor

Por supuesto, es común tener cierta sensibilidad en la zona del pecho, debido a los cambios hormonales que atravesamos durante el parto y a la bajada de la leche, pero la realidad es que no deberías sentir ningún tipo de dolor anormal o intenso. Si te duele dar el pecho, deberías consultar con tu médico.

senos de mujer
¡No temas darle pecho a tu bebé por pensar que sentirás dolor! Amamantar es completamente indoloro.
  • Mito 3: Algunas madres producen leche de poca calidad

Todas las mujeres tienen la leche que sus hijos necesitan, pero debido al aspecto acuoso que presenta la leche materna (al principio de la toma) en la mayoría de las ocasiones, algunas madres suelen pensar que la calidad de su leche no es lo suficientemente buena.
Se ha comprobado que incluso las madres de muy bajo peso que viven en situaciones de extrema pobreza producen leche materna de calidad
Las diferencias de la leche entre diferentes mujeres son mínimas y la calidad de la leche es siempre buena. De hecho se ha comprobado que incluso las madres de muy bajo peso que viven en situaciones de pobreza extrema, producen leche materna de calidad. Aunque no lleves una dieta del todo equilibrada, puedes estar tranquila, pues las células que se encargan de producir la leche son capaces de extraer todo lo necesario para que no le falte nada al bebé.
mamá con bebe en el pecho
¡Todas somos capaces de producir leche de calidad!
  • Mito 4: Si no consumes leche no podrás producirla

Este es probablemente uno de los mitos de amamantar más comunes y a la vez menos comprobados. Es muy frecuente escuchar que las mamás que amamantan deben aumentar su consumo normal de leche para reponer la demanda de calcio que provoca la lactancia, pero solo basta con llevar una dieta balanceada rica en frutas, verduras y proteínas para recuperar energías y producir leche.

Tomar leche no influye en la producción de leche materna

¡Nada tiene que ver el hecho de que no bebas leche, con que no produzcas leche materna para alimentar a tu bebé! De hecho, el calcio se puede obtener también a través de otras fuentes de alimentos como las verduras de hoja verde, las semillas y los pescados como la sardina y el salmón.

  • Mito 5: Si quedas embarazada mientras estas amamantando, debes abandonar el pecho

Puesto que es una situación que pocas mujeres viven, siempre suelen escucharse muchos mitos al respecto, sin embargo debes saber que amamantar a tu bebé con leche y estar embarazada al mismo tiempo son hechos completamente compatibles. No existe ninguna demostración científica que obligue a la mamá a detener el destete de su bebé por el reciente embarazo.

Sin embargo, la única alerta o motivo para abandonar el pecho, es en el caso de estar bajo la amenaza de un parto prematuro, ya que la succión podría provocar algunas contracciones repentinas. Al nacer el nuevo bebé, también es posible que mantengas una lactancia simultánea con ambos bebés, ya que es algo que no afecta al valor nutricional de la leche que recibe el recién nacido.

mujer embarazada con bebé
¡No dejes que los mitos impidan amamantar a tu bebé!
  • Mito 6: Si tus pechos no tienen buena forma no puedes amamantar

El tamaño y la forma de los senos siempre varían de una mujer a otra, por esta razón no existe algo así como una forma de pecho perfecto para amamantar a los bebés. Así que no le prestes mucha atención a este tipo de comentarios y espera con tranquilidad a que llegue el momento de alimentar a tu bebé, seguramente lo conseguirás hacer excelente, como el resto de las mamás.

mujer con brasssiere
El éxito de la lactancia no tiene que ver con la forma o el tamaño de los pechos.
  • Mito 7: Amamantar engorda

Si bien en las primeras semanas de amamantar a tu bebé puedes sentirte hinchada, la verdad es que esto es solo una percepción del momento. Contrario a lo que se dice, amamantar  es uno de los métodos más eficaces para adelgazar después de dar a luz.

La lactancia es el método natural para bajar el peso que ganamos en el embarazo

La pérdida de peso después del embarazo será mucho más notoria cuanto más tiempo se prolongue la lactancia, y es que como aseguran diferentes investigaciones al respecto, la mayor pérdida de peso en la mamá se experimenta entre los cuatro y los seis meses de lactancia materna.

  • Mito 8: Hay que preparar los pechos para amamantar

La lactancia materna es un acto natural e instintivo que comienza desde el primer momento en el que el bebé recién nacido toma por sí mismo el pecho de su madre. Es una práctica hermosa que se da naturalmente cuando apenas el bebé llega al mundo, por lo que no necesita de ningún tipo de preparación previa del pecho.

Aplicar cremas o ungüentos puede resultar contraproducente

En este sentido, las madres primerizas suelen recibir el consejo de usar cremas o pomadas cuando aún están embarazadas para prevenir las grietas o heridas en los pezones. Esta práctica tan común no solo no es muy eficaz, sino que además pueden resultar contraproducentes, ya que este tipo de cremas contienen vaselina, vitaminas y grasas que pueden reblandecer la piel si se usan constantemente.

Las grietas aparecen generalmente debido a una mala postura al amamantar, por lo que te recomendamos asesorarte mejor en este sentido para evitar sufrir de estas heridas molestas.

mama dando pecho
Los bebés nacen con un instinto natural de succión, ¡es un acto de reflejo natural!

No permitas que ningunos de estos mitos sigan pasando de generación en generación e impidan que las mamás puedan alimentar a su bebé de la mejor manera. Resulta indispensable que todas las madres sepan que sus pechos tienen toda la capacidad de alimentar a su bebé de la forma más saludable, sin la necesidad de recurrir a leche de fórmula solo por dudas y temores.

¡Ya puedes olvidarte completamente de estos mitos sobre amamantar! Recuerda siempre que tengas miedos o dudas, hablar abiertamente con tu médico de confianza sin sentir vergüenza de preguntar.

10 comentarios

Click aqui para dejar un comentario