Bebes Maternidad

10 consejos para bañar a tu bebé

Forma de bañar a un bebe en una tina

Bañar a un bebé recién nacido es una de las actividades que genera más miedos en los padres. También, es normal que surjan algunas dudas y preguntas acerca de dónde, cómo y cada cuánto bañar al pequeño. Aunque parezca una actividad rutinaria y obvia es importante saber ciertos detalles.

La piel del bebé posee una capa protectora más delicada que la de un adulto, y además segrega una sustancia que ayuda a proteger y fortalecer su delicada piel. Aunque algunos especialistas recomiendan bañar al  bebé de pocos meses un máximo de tres veces por semana, manteniendo la higiene diaria y la limpieza del cordón umbilical en cada cambio del pañal, muchos padres optan por bañar a los niños todos los días, estableciendo una rutina junto a ellos.

Si bien escoges bañar a tu bebé dos veces por semana o todos los días, es importante saber cómo hacerlo de forma adecuada, segura y también divertida para el niño, a través de unos sencillos pasos

10 pasos para bañar a tu bebe

Veamos 10 pasos que te ayudarán al bañar a tu bebé

  1. Escoger el lugar adecuado:  Para bañar a tu bebé puedes hacerlo en una bañera especial para bebés, con cual te aseguras que no existe ningún riesgo de ahogamiento u otros riesgos. Si no tienes una de estas bañeras, es muy habitual utilizar el espacio de lavabo del baño, lavandero o batea porque es una superficie en la que puedes controlar a tu bebé.
  2. Cuida tu postura: ¡Muy importante! Coloca la bañera en un sitio relativamente alto, en el que puedas bañar a tu bebé correctamente mientras estás de pie. Esto asegurará que no tengas que inclinarte y te evitará dolores de espalda. Además te brindará una mejor posición para sentirte más segura al manipular a tu pequeño.
  3. Ten los artículos a la mano: Acomoda al alcance de tu mano todo lo que vas a necesitar, como el jabón o champú, así como la toalla y la ropa que le vas a colocar a tu bebé después del baño. Esto es importante para evitar tener que dejarlo solo por un momento.
  4. Prepara la bañera: La bañera de tu bebé debe tener entre 5 a 7 centímetros de agua tibia, asegurándote que esté a una temperatura alrededor de los 30 a 32 grados centígrados para que tu bebé no sienta frío ni mucho calor.
  5. Desviste a tu bebé: Quítale la ropa a tu pequeño en el mismo cuarto donde vas a bañarlo, de esta forma evitarás que se resfrié.
  6. Inicia el baño: Asegúrate que el agua este a una temperatura adecuada. Sumerge al bebé en la bañera utilizando las manos como soporte de su cabecita y su cuello. Deja que se acostumbre primero al agua y después con un recipiente plástico puedes ir arrojando un poco de agua sobre todo su cuerpo. Esto es importante para que el bebé moje todo su cuerpo y no se resfríe.
  7. Enjabona con precaución: En este paso debes tener mucho cuidado porque con el jabón y el agua tu bebé se vuelve muy resbaladizo, así que debes sujetarlo de manera firme y esparcir el jabón por su cuerpo con tu mano. Es importante que sólo uses un poco de jabón especial para bebés para evitar resecar la piel u otro tipo de problemas o alergias.
  8. Enjuaga al niño:  Quita el jabón del cuerpo de tu bebé con abundante agua. Puedes utilizar una toallita para asegurarte de que no quede ningún residuo en ninguna parte de su cuerpo.
  9. Seca al bebé: Con una toalla suave de gorrito seca todo su cuerpo. Asegúrate de retirar toda el agua que se puede acumular en los pliegues del cuerpo; sin embargo evita secar de forma excesiva, ya que podrías dañar la piel de tu bebé. En este paso aún con la piel relativamente húmeda pues colocar las cremas corporales, especiales para tu bebé. Siempre vístelo inmediatamente para evitar que se resfríe.
  10. Habla todo el tiempo: Para que tu bebé sienta que el baño es una rutina divertida, un consejo es hablarle todo el tiempo de forma amigable y con una sonrisa en el rostro, de esta forma tu pequeño asociará esta actividad con un momento para disfrutar.

Al bañarlo, evita las corrientes de aire o cambios bruscos de temperatura, para que se sienta cómodo y evitar que se resfríe.

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Por último, y no menos importante, disfruta tu también de la actividad, evita hacerlo a las apuradas, que sea un momento divertido y especial entre los dos. De esta forma, transformarás una actividad de rutina en un momento memorable.

Esta publicación ha sido revisada y avalada por la Dra. Abril Espinoza Romero Especialista en Pediatría y Puericultura de la Universidad Central de Venezuela (CMDMC 30.178 | MPPS 92.840)

Además, la Dra. Abril Espinoza Romero es promotora de Lactancia Materna avalada por la OMS-UNICEF y desde el 2012 está enfocada en el área de salud con infantes.

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