Embarazo Maternidad

6 medidas que ayudan a prevenir un parto prematuro

Mujer embarazada

Uno de los grandes miedos por parte de las madres es que su bebé nazca antes del tiempo estipulado, debido a los problemas que esto puede acarrear en la salud del bebé.

Un parto es considerado prematuro si nace antes de las 37 semanas de gestación, mientras que el nacimiento entre las 37 y 40 semanas de embarazo es considerado como un parto normal.

Que un bebé nazca antes de tiempo aumenta las posibilidades de complicaciones médicas; pues, dependiendo de la cantidad de semanas que tenga, corre el riesgo de sufrir deficiencias en sus órganos y principalmente en su sistema respiratorio.

A pesar de que con el avance de la ciencia los bebés prematuros tienen cada vez más posibilidades de sobrevivir, existen varias medidas que pueden ayudan a disminuir los riesgos de tener un parto antes de lo previsto. Sin embargo hay que resaltar que los especialistas señalan que, en algunos casos, no existen causas concretas en el nacimiento temprano de un bebé.

Atención prenatal para reducir riesgos de parto prematuro

Desde el momento que sepas que estás embarazada, es indispensable que asistas al médico para que empieces el proceso de atención prenatal. Mantenerte en constante chequeo médico va a permitir vigilar tu salud y el proceso de desarrollo de tu bebé, para así poder detectar cualquier problema y solventarlo lo más rápido posible.

Estudios determinaron que las mujeres embarazadas que no cuentan con atención prenatal oportuna duplican el riesgo de complicaciones durante el embarazado que pueden ocasionar el nacimiento de bebés antes de las 37 semanas de gestación.

Cuando tu médico determina que corres el riesgo de tener un embarazo prematuro puede prepararte para ello. Usualmente puede darte un tratamiento con corticosteroides que ayudarán a la maduración temprana de los pulmones de tu bebé, disminuyendo el riesgo de infecciones y complicaciones en su nacimiento.

Aumentar el consumo de hierro y ácido fólico

Ir a las consultas prenatales también te ayudará para guiarte en la cantidad de complejos y vitaminas que debes consumir. Estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestran que la deficiencia de hierro y ácido fólico en las mujeres embarazadas aumenta el riesgo de partos prematuros.

La insuficiencia de alimentos ricos en hierro y ácido fólico, así como la baja ingesta de vitaminas, las cuales pueden ser prescritas en forma de complementos alimenticios, puede desembocar en distintas formas de anemia que aceleraran el proceso de parto.

Conocer las medidas óptimas de hierro y ácido fólico que se deben consumir es esencial para la prevención de un nacimiento prematuro.

Controlar tu peso ayuda a prevenir nacimientos prematuros

Las mujeres con sobrepeso o muy delgadas tienen más riesgo de un parto prematuro debido a los problemas asociados a la mala alimentación.

Cuando una mujer embarazada sufre desórdenes alimenticios el bebé que está gestando también sufre las consecuencias. Llevar una alimentación balanceada y acorde con lo establecido por su médico puede prevenir problemas de hipertensión, triglicéridos, hemoglobina y colesterol, los cuales afectan directamente al desarrollo de la placenta y la formación del bebé.

Es importante que las mujeres también comiencen a cuidar su cuerpo antes de quedar embarazadas para evitar complicaciones cuando ya está en el proceso de gestación.

Prohibido el consumo de drogas y alcohol

Puede parecer que está de más decir que el consumo de drogas y alcohol afecta a la formación del bebé e induce a un parto prematuro. Sin embargo, las estadísticas señalan que existe un alto porcentaje de mujeres que hacen caso omiso a estas advertencias.

Tanto el consumo de alcohol, como el de drogas, afectan enormemente en la formación de bebé y de su sistema nervioso, por lo que más allá de adelantar el parto, también pueden provocar anomalías en la formación de órganos que pueden dejar consecuencias de por vida.

No fumar es esencial para llevar el embarazo a término

Al igual que las drogas y el alcohol, el cigarrillo está vetado en las mujeres embarazadas por ser altamente contaminante para el cuerpo de la madre y por consiguiente del bebé.

Al fumar, los componentes tóxicos del cigarrillo se transfieren al sistema sanguíneo de la madre, el cual tienen la importante labor de llevar oxígeno al bebé. Como consecuencia, la formación de la placenta disminuye en tamaño, por lo que el bebé puede nacer antes de tiempo o sin vida.

Además del parto prematuro, los pulmones del bebé pueden verse afectado y la función cerebral puede afectarse de por vida, produciendo trastornos de aprendizaje o motores.

Un embarazo planificado es más seguro

Que una mujer decida dar a luz como un acto consciente y planificado puede reducir el riesgo de nacimiento prematuro en su bebé. La razón es que seguramente asistirá con su médico y podrá iniciar el proceso de ajuste de su cuerpo para ser mamá.

Los expertos señalan que mantener una adecuada alimentación antes del embarazo reduce los problemas de peso que pueden afectar el desarrollo del bebé. De la misma forma, dejar de consumir productos tóxicos meses antes de quedar embarazada ayuda a que el cuerpo esté menos contaminado para acoger una vida.

El riesgo de nacimientos prematuros también aumenta en las mujeres menores de 17 años o mayores de 35. Por lo que los embarazados no deseados en la adolescencia también son factores de riesgo.

En conclusión, lo mejor si buscamos tener hijos es ir cambiando nuestro estilo de vida a uno más saludable. Mejorar nuestra alimentación y evitar el consumo de sustancias tóxicas. En principio, puede ser difícil dejar los vicios y costumbres, pero sin dudas, los resultados hacen que valga la pena.